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viernes, 3 de diciembre de 2010

Las aventuras de los hermanos Buenavista. Capítulo 5: "Quiero hacer pipí..."

Cachoflas:
-¡Canastos! Cómo tarda la progenitora de la progenie que nunca tendré en dormirse… y eso que se tomó su Cal-C-Tose antes de acostarse. Pero en fin, parece que poco a poco empieza a dejarse abrazar por Morfeo. Un momento… ¿por qué se deja abrazar por Morfeo? ¡Y en mi presencia, ingrata…! ¿Es a caso que me está engañando con él? ¡Cáspita! ¡Pues que se quede con su Morfeo! Yo me voy a auxiliar a mis ingenuos amigos, mira que creer en el Chotacabras…

Y entretenido en sus turbulentos pensamientos, se dispone a prepararse con su traje negro de investigador (hecho de cuero y espuma de látex para mantener el calor corporal por la noche) con todo tipo de artilujios colgados del cinturón, útiles para la misión que desempeñaría aquella noche.

Por fin, sale tarareando y pedaleando su Batbike (por no decir Batibici, porque le resta categoría) que su mujer le prohibiría montar si se enterase.

Al llegar, Cachoflas irremediablemente tuvo que cruzarse con Ifigenio que permanecía acomodando algunas cosas en la recepción del edificio, ataviado con un coqueto pijama de bomberitos.

Ifigenio:
-¡Bendito sea el creador! ¿Qué hace usted aquí? ¿No debería estar disfrutando de la noche con su cónyugue?
Cachoflas:
-Recontra cáspita… ¿cómo que “cónyugue”? ¡Naco! ¡Es CÓN-YU-GE!
Ifigenio:
-¿Solo a eso vino, a insultificarme?
Cachoflas:
-En realidad vine a ver a los Buenavista, pero no esperaba encontrarme con semejante espectáculo. Como sea, con su permiso o sin él, pasaré a ver a mis amigos.
Yoni:
-¿La voz que escucho es de mi camarada?
Cachoflas:
-Así es, mi buen amigo, venga, baje por las escaleras y salúdeme. --Al avanzar un poco más, Yoni no contaba con el borde del primer escalón, y dando un traspié sencillamente rodó por la escalera.-- ¡Híjole, pero cuidado…! ¿Pues qué no ve lo que hace?
Ifigenio:
-Pero qué pregunta más tonta.
Cachoflas:
-Es obvio que la pregunta es retórica.
Ifigenio:
-Sí, es lo que dije: es tonta, estúpida, retórica…
Cachoflas:
-Está visto que es usted un ente con una mente completamente incompetente, incapaz de pensar coherenteMENTE –y refuerza su cacofónica frase con un enérgico ademán-.
Ifigenio:
-¿…?
Cachoflas:
-Pero ya basta. Para escuchar idioteces, me basta y me sobra con las que dice Yoni… ¡Yoni! ¿Ya ve? Usted distrayéndome y Yoni que necesita de mi auxilio… ¿cómo está, mi amigo?
Yoni:
-Oiga, de veras que hoy viene haciendo preguntas demasiado retóricas… ¿cómo cree que estoy?
Cachoflas:
-Mire, mejor véngase para su departamento y allá vemos qué tal estuvo el trancazo, porque aquí ya se está contagiando de la taruguez de cierta gente… así que vámonos.

Junto suben las escaleras y entran al departamento Noveno B del edificio Bellavista, donde se reúnen con Mará y Elvelos, que siguen aterrados (de terror, no de tierra) por lo que ha estado ocurriendo aquella noche.

Mará:
-Hasta que se te ocurre venir, ya me empezabas a caer mal por tardarte.
Cachoflas:
-Yo no tengo la culpa, estuve esperando a que mi mujercita se durmiera para poder venirme sin que se diera cuenta.
Elvelos:
-Este... ¿pero qué es eso que traes en el cinturón?
Cachoflas:
-Pues es lo que trae incluído mi traje. Cuenta con un poderoso gas pimienta, un aromatizante, una linterna sorda…
Mará:
-¡¿Quién es gorda?!
Cachoflas:
-Dije sorda, es una linterna sorda… y además de eso traigo unos walkie-talkies manos libres para estar en comunicación, con señal de amplia cobertura. Bueno, eso me dijo el vendedor de Radio Shack.
Mará:
-¿Dijiste aromatizante? ¿Y eso para qué?
Cachoflas:
-Ps no lo sé, pero hombre prevenido vale por dos, y como dos piensan más que uno pues entonces… pero puede servirnos de algo; ¿qué tal que nos dan ganas de ir al baño en plena misión?
Elvelos:
-Este… ¿Y esos ganchos de ropa? ¿Son para colgar de ahí al Chotacabras cuando lo atrapemos?
Cachoflas:
-Bueno… en realidad yo los traía para ver si eran útiles para colgarme de las paredes y hacer piruetas, así como mi mentor de ficción, Batman.
Mará:
-De veras que eres un geek loco. Pero yo opino que es mejor que veamos que sucede cuanto antes, porque ya se va haciendo noche.
Cachoflas:
-De acuerdo, porque yo tengo que estar de regreso antes de que despierte la dueña de mis sueldos… quiero decir, de mis sueños. Miren, les traje unos trajes especiales, algo así como disfraces que se confunden en la oscuridad.
Yoni:
-¡Genial, como superhéroes!
Cachoflas:
-Sí, cómo sea. Tengan pues, vístanse.
Elvelos:
-¡Este, yo no me voy a poner eso! ¿Por qué me trajiste uno rosa?
Cachoflas:
-No es rosa, es rojo oscuro…
Elvelos:
-¡Si insinúas algo por qué no mejor me lo dices! ¿Te parezco gay?
Mará:
-Mira Elvelos, cállate y póntelo, si no quieres que te añada un hermoso moño morado para tu cabeza.

Se visten todos apresuradamente.
Mará:
-¡Este traje me hace ver gorda! Y además se me notan más los lunares…
Cachoflas:
-¿He de recordarles que es de noche y trabajaremos en absoluta oscuridad? Ninguno de sus traumáticos defectos quedarán a la vista de la gente. Además, dudo que tus... ¿qué, 45 kilos?, te hagan ver gorda en lo absoluto.
Ahora tome cada uno su walkie-talkie y cuélguenselo del cinturón, estaremos comunicados constantemente. Recuerden que las capuchas de sus trajes tienen lentillas de visión nocturna, que intensifican cualquier fuente de luz, por lo que no será tan necesario el uso de las linternas. Lo siento por Mará, quien tendrá dificultades para ver, puesto que la capucha no le permitirá usar sus anteojos. Como sea, teniendo yo el mismo problema, adapté un sistema de corrección óptica en las mismas lentillas. No sé qué tan bien sirvan en situaciones donde la iluminación se vea totalmente comprometida. Esta noche lo averiguaremos, jejeje.
Cualquier cosa que veamos, escuchemos o notemos, lo haremos saber inmediatamente a los demás, junto con nuestra ubicación exacta. No entren en pánico y no hagan estupideces; este debe ser un trabajo en equipo, porque me temo que tratamos con un asunto peligroso.
Yoni:
-Solo que hay algo importante que debo hacer antes de empezar.
Cachoflas:
-¿Qué es?
Yoni:
-Quiero hacer pipí…
Mará:
-Ash, es que este niño tiene tanque pequeño, de niña.
Yoni:
-¡No es cierto! Es que tomé mucha agua.
Mará:
-Sí claro… apúrate ¿quieres?
Cachoflas:
-En lo que sale del baño Yoni, les diré que la idea es ir cada uno por un lado diferente, con sus respectivos walkie-talkies. Obviamente, Yoni iría conmigo para que no batalle él solo. Tengan mucho cuidado y cualquier cosa comuníquenlo a los demás.
Mará:
-Lo extraño es que ya no se escuchan los gritos que se oían hace rato, está todo muy tranquilo y eso me asusta.
Yoni:
-Estoy listo, vámonos.
Mará:
-¿Quieres subirte el cierre, por favor?
Yoni:
-Uf, lo siento.
Cachoflas:
-Vámonos entonces.

Salen los cuatro dispuestos a descubrir qué es lo que ha estado sucediendo en las recientes horas en el edificio.

Cachoflas:
-Venga camarada, esta sección es la que nos toca inspeccionar, que a la luz de esta linterna todo parece muy tranquilo. Usted utilice el Grano de la Verdad y la Justicia de su nariz para ver qué vibraciones percibe en el ambiente…
Elvelos:
-Este, aquí reportándome. A la luz de la vela que traigo en la mano… hagan de cuenta que puedo alcanzar a ver una sombra moviéndose frente a mí, puede ser un animal.
Mará:
-¿Qué dices? ¡Animal lo serás tú!
Elvelos:
-Este, olvídenlo, era Mará la que estaba aquí… cambio y fuera.
Mará:
-Diez-cuatro, aquí ando. Esto de hablar por el radio es divertido… ¡esperen! Aquí… kjjjj… algo… kjjjjj…
Cachoflas:
-Mará ¿me oyes? Estos condenados radios baratos…
Yoni:
-Su-radito no sirve, mi amigo.
Mará:
-¡aaaaaaaaaaahhhhh…! Kjjjj… ¡Son… kjjjjjj…. Amgnmsters…! Kjjjj…
Cachoflas:
-¡Canastos! ¿Dijo “gángsters”? Lo que me temía… Vamos, ¡busquémosla!
Elvelos:
-Este, creo saber por dónde andaba, haz de cuenta que estaba en el último piso, cerca de las escaleras para subir al techo.
Cachoflas:
-¡Ve a auxiliarla, yo voy en camino! Y si me ven llegar, apártense ¡porque atacaré a los enemigos con mi gas pimienta!
Yoni:
-Ps yo digo que son más eficientes mis gases corporales, pero como usted quiera. Por cierto, antes de ir a ayudarla, ¿podríamos hacer una parada en uno de los departamentos? Es que quiero hacer pipí de nuevo.
Cachoflas:
-Caramba con usted… mire, este departamento está abierto; métase ahí y busque el baño, yo iré a auxiliar a los demás. Si necesita algo me llama por el radio.

Yoni entra al departamento con cuidado, palpando todo a su alrededor. Sin embargo, no pudo evitar tropezar con varios objetos dispersos en el piso, golpeándose y cayéndose constantemente. Al final, tropezó con la pata de una pequeña cama que se encontraba al fondo del cuarto, cayendo sobre una muchacha regordeta que dormía en ella. Esta despertó sobresaltada…

Desconocida:
-¿Pero que diabloz zucede? ¿Quiénd erez tú y qué hacez endcima de bí? ¡deprabado! ¡indfeliz!
Yoni:
-Lo siento, lo siento… es que no veo nada…
Desconocida:
-Zíí claro, ezo dicend todoz loz tipoz de tu claze… ¿end dóndde eztoy? ¿Be zecueztrazte a cazo? Ezta ndo ez bi caza…
Yoni:
-Pues yo no sé si sea tu casa, pero el punto es que estás en un departamento del edificio Bellavista, acostada en una desvencijada cama, con un desastre de cosas regadas a tu alrededor…
Desconocida:
-Y cond und idiota endcima de bí… ¡quítate!

Mientras tanto…

Cachoflas:
-¿Dónde están estos niños? Ya me estoy preocupando… aunque no he escuchado ningún ruido fuera de lo común.
Mará:
-¿Me oyen…? ¡Quier… kjjjjjj… matar… kjjjjjjj… malditos…!
Cachoflas:
-¡Por las risas de Guasón! ¡Mará, tranquila, voy en camino para ayudarte, estarás bien!

Y en el cuarto donde Yoni acaba de toparse con tan peculiar muchacha…

Desconocida:
-¡Ziguez zind eczplicarbe qué hago aquí y por qué be tiendez zecueztrada!
Yoni:
-Te lo explicaría con gusto, pero es que tengo que ir al baño. Cuando salga te digo lo que sé.
Desconocida:
-¡Pero apúrate! Be ziendto cobo dezgandada, cond buy pocaz fuerzaz para levandtarbe. Y be duele bucho bi cabeza… ¿qué be habrá pazado?
Yoni:
-Listo, estoy mejor.
Desconocida:
-Buy biend, pero andtez de eczplicarbe qué zucede ¿puedez zubirte el cierre, por favor?
Yoni:
-Condenado cierre…

¿Quién es esta extraña desconocida? ¿qué les ocurre a Mará y Elvelos? ¿Qué misterio encierran las paredes de este edificio?

Continuará...

lunes, 4 de octubre de 2010

Las aventuras de los hermanos Buenavista. Capítulo 4: Una vieja leyendo ebria.

Yoni:
-Otra vez camino sin dirección,
acompañado por la inmensidad de una noche fría y gris.
Y la luna que llena el crepúsculo,
me baña en matices de nostalgia, al reflejar tu rostro.
Me siento tan triste y tan infeliz… ¡tan lleno de ansiedad!
No sé qué nos separó y com…
Elvelos:
-Yoóo-niíií… --toc, toc, toc-- yaáaa sal del baaáañoooo.
Mará:
-Ándale Yoni, ¿no ves que ya se anda se anda?
Yoni:
-Yo no veo nada. Además, qué afán de interrumpirle a uno hasta en el trono, en plena fabricación y tiradero de…
Elvelos:
-Este… prefiero no saberlo. Pero rápido, que ya me ando meando.
Yoni:
-Fíjate que ya terminé, solo que me inspiré y me agarré cantando. Pero ahí está, pues.
* Sale del baño visiblemente más delgado de como entró, fenómeno físico difícil de explicar.*
Mará:
-Qué bien, ahora ayúdame a desempacar y a acomodar nuestra ropa y demás pertenencias en este mugroso cuartucho… que ni departamento es.
Yoni:
-No seas quejumbrosa, está bien. Claro, solo tenemos dos camas individuales, y la cocina la tenemos en la recámara, además de no contar con sala ni comedor, pero lo importante es tener dónde vivir. Además, ¡mira! –se acerca a una ventana —tenemos una hermosa vista del oriente.
Mará:
-Ash Yoni, esa ventana da al pasillo del edificio.
Yoni:
-¿Ah, sí? Claro, claro, es que me norteé un poco, pero es la otra ventana, ¡mira! Podremos ver el amanecer.
Mará:
-Claro, lástima que esa ventana esté orientada al poniente…
Yoni:
-¿Lo ves? Podremos ver la puesta de…
Mará:
-¡Tampoco! El edificio de enfrente tapa la vista… ¡así que ya deja de decir tonterías y ayúdame a desempacar!
Yoni:
-¿Pero qué quieres desempacar? Tú no te preocupes, que desempaco mañana e instalo todo.
Mará:
-¿De verdad? ¿Pero como vas a saber cómo acomodar la ropa, y por colores?
Yoni:
-¿Ropa? Nooo mujer, si ahí no hay ropa. Solo está mi súper estereo Sony con sus bocinotas y sus boofers, y claro, la computadora de escritorio, que no podía faltar. Bueno, y en la bolsita de enfrente traigo mi iPod, aunque eso es más pequeño, no es necesario instalar…
Mará:
-¡Con razón estaba tan pesada! Pero, ¿y tu ropa? ¿Y la mía? ¿Y la de Elvelos?
Yoni:
-Pues la saqué, si no, no cabían mis cosas… Mará… qué vas a… ¡aaáaáaáaáyyyyyy!
* Lo toma de los cabellos mientras le atiza sendos pellizcos…*
Mará:
-¡Pero qué rayos te sucede! ¿Qué vamos a hacer ahora sin ropa? ¡Y seguramente también sacaste mis cosméticos, mi cepillo, la plancha y todo lo demás! ¿Verdad?
Yoni:
-Pus… y si te digo que sí, ¿qué me haces?
Mará:
-Esta noche hay funeral.
Yoni:
-Entonces, fíjate que se salieron solas. ¡Pero espera! No hay problema… mira, tú traes ropa puesta, y Elvelos trae su uniforme para la escuela, ¿qué más podemos pedir? Plancha podemos pedir prestada y el cepillo se puede comprar en una tienda…
Mará:
-Claro, ¿verdad? ¡Y usar esta ropa todos los días! ¿Eso es lo que dices? Además tú vienes en pijama.
Elvelos desde adentro del baño:
-Este… jejeje, tu pijamita morada…
Mará:
-Ash Elvelos, otra vez con eso. Es azul, pero ya es por demás que te lo diga.
Yoni:
-Bueno, pero yo no voy a salir de la casa, así que no habrá problema.
Mará:
-Es increíble… bueno, ya mañana veremos como solucionamos esto. Por lo pronto… --puf! — Ay no, ¡lo que nos faltaba!
Elvelos:
-Este... ¿pueden prender la luz por favor?
Mará:
-Se fue la luz… y este mugroso departamento está más oscuro que una boca de lobo.
Yoni:
-¿Cómo es una boca de lobo?
Mará:
-Cállate y mejor vamos a pedirle unas velas a Ifigenio.
* Salen ambos*
Elvelos:
-Este… ¿me van a dejar solo…? Oigan, aquí está muy oscuro… híjole, ya se fueron. Mejor salgo del baño, por si pasa algo no esté en esta posición tan desventajosa. Este… sí que está oscuro este lugar, y da miedo estando solo.
* En ese momento, empiezan a escucharse voces apagadas, como conversaciones, pero en un tono muy bajo. Al mismo tiempo, suenan lo que parecen ser gritos lejanos y gemidos intermitentes.*
Elvelos:
-¡Ay Dios! Esto no es divertido, niños… dejen de estar jugando.
* Pero los sonidos no cesan, y Elvelos comienza a ponerse nervioso, así que toma una sábana de una de las camas y se envuelve en ella, acurrucándose en un rincón del departamento: *

* * *

Mientras tanto, los dos muchachos llegan a donde Ifigenio para pedirle algunas velas.
Ifigenio:
-¿Se les ofrece algo, pequeños saltamontes?
Mará:
-¿Pero qué rayos le sucede a este payaso?
Yoni:
-Tranquila, deja que yo hable. Mire señor Iginefio…
Ifigenio:
-… ¡Mi nombre es I-fi-ge-nio!
Yoni:
-… sí, por eso. Es que se fue la luz en nuestro departamento, y veníamos a preguntarle si de casualidad no tendrá unas velitas que nos facilite. Yo no las requiero, pero ya ve que estos niños son bien escandalosos.
Ifigenio:
-Sí, por supuesto.
Mará:
-¿Está diciendo que sí somos escandalosos y exagerados? ¡So grosero!
Ifigenio:
-No, por Dios, no. Yo decía que sí tengo unas velas que puedo facilitarles. Mas sin en cambio, no voy a regalárselas, desde luego; tendrán qué pagarme por estos instrumentos de iluminación cerosa (es decir, que funcionan a base de cera, por si ustedes no entienden ese lenguaje). ¿Por qué? Pues porque todo cuesta en esta vida, y hay que pagar por los servicios. ¿Para qué? Precisamente para poder obtener estos servicios. ¿Y a quién hay que pagarle? Pues al que dé el servicio. ¿Y quién da el servicio? Pues en este caso soy yo.
Mará:
-Ash, esta gente… ¡tome! Me supongo que no nos cobrará más de eso por tres velas…
Ifigenio:
-No, está perfecto. Aquí las tiene --Yoni estira la mano para recibirlas --, Hey, ¡cuidado! ¡Deje mi nariz… caramba, mi ojo…! Chamaco pedante…
Mará:
-Mira mira Yoni, baja tus manitas, y deja que yo las agarre, ¿sí? Usted disculpe, es que no ve el pobre infeliz éste.
Yoni:
-Órale, infeliz el abuelo del señor Inigefio.
Ifigenio:
-¡Caramba! Con este muchacho insolentoso…
Mará:
-No haga caso. Gracias, y buenas noches. Ah, por cierto: ¿Cuándo cree que regrese la luz?
Ifigenio:
-Bueno, ya reporté el problema, pero me dijeron que la luz regresaría hasta mañana.
Mará:
-¿Hasta mañana?
Yoni:
-Ay Mará, pareces el eco. Claro que hasta mañana, ¿qué estás sorda?
Mará:
-¡Sí estoy gorda! ¿Pero y eso qué?
Yoni:
-Dije sorda, sooor-daaa. Y claro que la luz vuelve mañana, cuando salga el sol.
Mará:
-¡Me refiero a la luz eléctrica! Pero en fin, pasaremos la noche así, si no hay más remedio. Buenas noches.
Yoni:
-Hasta mañana, señor…
Ifigenio:
-… Sí sí, hasta mañana, ya no diga mi nombre por favor.
*Ambos suben a su departamento.*

*Al llegar, Mará trae encendida una de las velas que les diera el administrador sobre un pequeño plato de plástico, y debido a la luz de ésta, alcanza a ver a Elvelos acurrucado y temblando en un rincón del cuarto, completamente envuelto por la sábana.*
Mará:
-¿Pero qué te pasa Elvelos?
Elvelos:
-¡Ay…! Híjole, me asustaste.
Mará:
-Hombre ¿pero qué tienes?
Elvelos:
-Este… pus es que has de cuenta que allá afuera se oyen ruidos… como voces, y gritos… ¡creo que son fantasmas o algo así!
Mará:
-No seas sonzo, ya sabes que los fantasmas no existen. Además, claro que no se oye nada… --“¡aaáaaáaáaaáayyyyyyyy!”--.
Yoni:
-¡Carambolas!
Elvelos:
-¡Híjole!
Mará:
-A caray… ¿qué fue eso?
Elvelos, temblando de pies a cabeza:
-Has de cuenta que desde que se fueron ustedes se escucha eso, y se oye abrir y cerrar de puertas, y también de repente se oyen gritos pidiendo ayuda.
Yoni:
-¿Y si sí son fantasmas? ¿Demonios? ¿Vampiros? ¿Muer…?
Mará:
-¡Ya basta…!
Elvelos:
-¡Ay! Híjole, no grites, que me asustas.
Mará:
-Todos tranquilos ¿OK? Esos gritos no son ninguna de esas cosas, así que cálmense. Tal vez sean vecinos o niños jugando, o cualquier otra cosa.
Yoni:
-Fíjate que los gritos no suenan a niños, y además acuérdate que el señor Iginefio dijo que no había vecinos. Los únicos que hay son unos señores y pues los gritos suenan como de mujeres.
Mará:
-Pues sí, pero debe haber alguna explicación. Voy a preguntarle a…
Yoni y Elvelos:
-¡No! ¡no salgas…! ¡No me copies…!
Mará:
-Ash, ya basta.
Yoni:
-¿Y si es el Chotacabras?
Mará:
-Jajaja, ¿Qué es eso?
Yoni:
-No te rías, que es muy en serio. Leí algo sobre eso, e incluso la Biblia lo menciona. En otras traducciones lo llaman Lilith; y aparece en el libro de Isaías. Es algo así como un demonio… Cachoflas es el que sabe bien de esto.
Mará:
-Ya basta. Aquí lo único que ocurre es que hace mucho calor.
Yoni:
-Sí, lo sé. Analicé el asunto y llegué a la conclusión de que no podemos prender el ventilador, por la obvia razón de que: el aire apagaría las velas.
Mará:
-¡Ay Yoni! Pero qué inteligente eres.
Yoni:
-¿Verdad que sí?
Elvelos:
-Este… eres un sonzo. ¿Cómo pensabas prender el ventilador sin que haya electricidad?
Yoni:
-Ah… fíjate que no había pensado en eso. Entonces, de todas formas tenemos que aguantarnos el calor, porque al no haber luz… --¡aaáaaáayuúuuúuudaaáaaáaa! --¡Ay! Otra vez el Chotacabras.
Mará:
-¡Que no es el Chotacabras, Chupacabras o lo que sea! Y deja de ponernos más nerviosos.
Yoni:
-Tengo una idea: vamos a hablarle a Cachoflas para que nos diga bien eso que leí, él sí sabe.
* Toma su celular y marca el número del mencionado Cachoflas*
Yoni:
-¿Bueno? Mi hermanazo del alma. ¿Cómo le va…? ¡Qué bueno! ¿Y su mujercita, está bien también…? Perfecto. ¿Cómo van esos proyectos sobre escribir su libro…?
Mará:
-¿Te vas a poner a platicar, o le vas a preguntar lo que querías saber?
Yoni:
-Ah, lo siento: ¡Oiga! Fíjese que tenemos una duda. Fíjese que… --relata brevemente lo sucedido en aquellos momentos —entonces queremos saber sobre eso del Chotacabras, y qué tan probable es que sea eso lo que estamos oyendo.
Mará:
-¿Qué dice?
Yoni:
-Dice que eso es solo una vieja leyendo ebria.
Mará:
-¿Qué? ¿El Chotacabras es una mujer borracha…?
Yoni:
-...que lanzaba maldiciones contra todo el que pasaba por la tierra. ¿La tierra qué, mi amigo?
Mará:
-Mira, presta para acá ese celular, lo pondré en altavoz.
Cachoflas:
-¿Bueno? ¿Me oyen?
Mará:
-Sí, ahora escuchamos todos. ¿Qué rayos estás diciendo?
Cachoflas:
-Este sonzo que no entiende lo que le digo. ¡Dije que es una-vieja-leyenda-hebrea!
Yoni:
-Bueno, ¿y qué tal que era una vieja ebria leyendo la vieja leyenda hebrea?
Mará:
-¡Cállate! Continúa, Cachoflas. ¿Qué decías?
Cachoflas:
-Esa leyenda se derivó erróneamente por algunos rabinos a partir de una profecía de Isaías. Ésta fue una maldición para la tierra de los judíos, lanzada contra ellos por pasar más allá de la Ley de su Dios. Pero solo habla de animales salvajes que habitan en lugares inhóspitos. Entre ellos, cabras y aves carroñeras, entre las que está el chotacabras, del hebreo original "Lilith". No se trata de ningún demonio ni fantasmas que perduren hasta ahora.
Elvelos:
-Oooooh.
Yoni:
-Aaaaah. Ya veo.
Elvelos:
-¿Ya ves? ¡Es un milagro!
Yoni:
-¡Quiero decir que ya entiendo, ya capté!
Elvelos:
-Ah, ya se me hacía raro.
Cachoflas:
-De cualquier modo, creo que esos gritos y gemidos que escuchan, aunados a los alaridos pidiendo auxilio no son nada normales. Sobre todo si consideramos que casualmente se dan cuando la luz del edificio ha sido cortada.
Mará:
-¿Cortada? ¿Crees que fue intencional?
Cachoflas:
-No lo sé. Pero de cualquier forma voy para allá, este es un caso ideal para dar uso a mis habilidades detectivescas, refinadas tras años de leer las aventuras de mis héroes predilectos.

******

¿Qué será lo que sucede en este lúgubre edificio? ¿Serán verdaderamente cosas sobrenaturales? ¿Podrán Cachoflas y sus amigos Buenavista resolver el misterio?

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Las aventuras de los hermanos Buenavista. Capítulo 3: El cultoso, el galán y el desmayado.

El señor Ifigenio está visiblemente preocupado por el estado de Cachoflas, o más bien, por el continuo gotear de sangre sobre su suelo recién trapeado.

Ifigenio hablando para sí:
-¿Cómo se detiene una hemorragia? Bueno, he visto que les ponen algo muy apretado para que la sangre fluya menos; por lo tanto en este caso, puesto que la herida está en la cabeza, le amarraré una soga al cuello para que deje de sangrar. Pero como la cabeza de este hombre es algo grande, tengo que ponerle una cuerda bien apretada…
*Así pues se disponía a ponerle la susodicha soga, mientras Cachoflas yacía indefenso ante los procedimientos de tan “cultoso” hombre, que hasta de medicina parecía conocer.*
Ifigenio continuaba con su monólogo:
-Pero ahora que lo tengo amarrado y controlando la hemorragia, puedo notar que respira con dificulticia… ¿hará falta que le aplique la respiración boca a boca?
*Ya fuera porque Cachoflas escuchó el comentario de Ifigenio en su subconsciente, o porque la soga comenzaba a tener sus efectos en su cuerpo, pero empezó a convulsionarse.*
Ifigenio:
-Qué tal compañero, yo preocupado por su salud y por mi piso, y usted que me juega bromitas moviéndose de tan chistante manera. Si no está enfermoso, ¡levántese pues y deje de manchar mi piso!
*En ese instante entran los hermanos Buenavista, y dos de ellos se dan cuenta inmediatamente de lo que ocurre.*
Mará:
-¡Cachoflas!
Ifigenio:
-¡Usté lo será!
Yoni:
-Mará, ¿qué pasa? ¡Dime que me estreso!
Mará:
-¡Elvelos, Pronto, llama a una ambulancia!
Elvelos:
-Este… pues dame tu celular, pero pronto, que ya se está poniendo azul.
Mará:
-¡Morado, Elvelos, está morado...!

*Mará le lanza el celular y Elvelos, debido a su lentitud, no alcanza a atraparlo.*
Elvelos:
Híjole, a ver si no se descompuso. –Lo recoge del suelo y marca el número de emergencias-- ¿Bueno, sí? ¿Quién habla? –Una pausa-- ¿Que quién soy? Este… pos me llamo Elvelos. –Otra pausa. —No, no es broma… Pos es que… haga de cuenta que… sí, hay un herido. No, pos es que haga de cuenta que un muchacho se cayó, y pues se pegó en la cabeza, y como es muy grande pues sangra mucho… no, la cabeza es la grande.
Ifigenio:
-¡Pronto, pronto! ¿Que está manchando mi piso de sangre!
Mará:
-¿Eso es lo que le preocupa, por Dios? ¿No ve que Cachoflas se cayó al suelo y está muy grave? Incluso puede estarse muriendo en este momento, y usted pensando en su piso.
Yoni:
-Y tú peleándote con él…
Mará:
-¡Silencio!
Elvelos:
-¿La dirección? Pss no me la sé. –Voltea con Ifigenio y le dice —Dice la señora que quiere la dirección… ¿Que no es señora? Ah… dice que la señorita quiere la dirección. No, dice la señorita que quiere la dirección.
*Ifigenio le extiende la mano con un papelito que le entrega.*
Elvelos:
-A ver señorita, deje se la digo. Este… ¿la quiere con todo y número? –empieza a alejarse para escuchar mejor. —Es que no le entiendo a la letra…
*Se pierde en la distancia.-*


Yoni:
-¿Pero qué es lo que pasa?
Mará:
-¡Pues que Cachoflas se golpeó en la cabeza y está sangrando!
Yoni:
-¿Se va a morir?
Mará:
-¡Claro que no! Y no es mucho, solo que atrás hay una cortina de color rojo y pensaba que era sangre, pero no, solo es una pequeña herida, y el chichón que le va a quedar.
Ifigenio:
-Una protuberancia craneal en la parte anterior externa del cuero cabezudo… digo, hay que ser correctos al hablar, ¿no?
Mará:
-Ash, qué naco. --En ese momento, por fin Mará se da cuenta de la soga que tiene Cachoflas en el cuello. --¿Pero qué rayos es esto?
Ifigenio:
-Pues es para detener la hemorragia, ¿qué no ve?
Yoni:
-El que no veo soy yo…
Mará:
-¡Grandísimo animal!
Ifigenio:
-En efectivamente, este señor está muy grande y sangraba mucho.
Mará:
-Se lo digo a usted. ¿No ve que lo está ahogando?
*Yoni a tientas se acerca a donde Cachoflas, mientras su hermana sigue discutiendo con Ifigenio. Tropieza con Cachoflas, y cae de bruses sobre su estómago. Luego de batallar para encontrar su cuello, le desata la soga. Cachoflas, luego de unas cuantas convulsiones más, empieza a reaccionar y a respirar con dificultad.*
Cachoflas:
-Pero… ¿qué fue… qué fue lo que… me pasó? ¿Me desmayé… amorcito?
Yoni:
-¡Sáquese, que! Yo no soy su amorcito.
Cachoflas:
-Qué ojos tan bonitos tienes… amor.
Yoni:
-¡Qué nooooo! Mejor me quito, no vaya a querer besarme…
Cachoflas levantándose:
-¿Pero qué me pasó? Me siento sofocado, me duele la cabeza y tengo agruras.
Mará:
-Me supongo que el dolor en la cabeza es provocado por el trancazo que te metiste al caerte de esa banca. Lo sofocado es porque te pusieron una soga al cuello para detener la hemorragia, pero las agruras…
Cachoflas:
-¡Claro! Ya recuerdo: todo es culpa de este tipo… él me hizo pasar corajes y por eso tengo agruras, y seguro que fue él quien me puso la soga al cuello.
Ifigenio:
-Ifigenio Aldehuelas por favor, que no soy cualquier tipo.
Yoni:
-Jejeje, “Igifenio”.
Ifigenio:
-Ifigenio, no se confunda.
Cachoflas:
-Pues para mí es un cualquiera, y punto.
Mará:
-Ya, no estén peleándose que parecen señoritas. Y tú Yoni, no te burles del nombre del señor. Oigan, y por cierto, ¿dónde está Elvelos?
Yoni:
-Pues fíjate que tú lo mandaste a llamarle a la ambulancia.
Mará:
-Ya lo sé, pero ya tiene rato que se fue. La ambulancia ya debería estar aquí, aunque no la vayamos a requerir.
*Elvelos va entrando por la puerta, con su habitual paso calmoso.*
Mará:
-¿Qué pasó? ¿Llamaste a la ambulancia?
Elvelos:
-Pues… sí, ahí está afuera.
Mará:
-Bueno, pues diles que nos disculpen pero que ya no vamos a necesitarla. Cachoflas ya está bien.
Elvelos:
-Este… ahorita le digo. Es que estoy platicando con la paramédico.
Mará:
-¿Qué? No tienes vergüenza. ¿Ya andas ligándote a la de la ambulancia?
Elvelos:
-Este… no, ella fue la que se puso a platicar conmigo, y pos, ni modo de no hablarle.
Yoni:
-¿Y cómo es? Descríbemela.
Mará:
-Ash, Yoni, no inventes. ¿Pues qué estoy pintada o qué? Tú Elvelos, vete a decirle que ya no la necesitamos, ¡y deja de hacerte el galán!
Elvelos:
-Este… sí, pero es que, has de cuenta: ahorita yo noté que ya huelo feo, entonces vine a ponerme desodorante, y le dije que le tenía una sorpresa para que cerrara los ojos en lo que yo venía a echarme desodorante. Pero… has de cuenta que ahora ya no sé qué sorpresa darle.
Mará:
-Tengo una idea: ¿por qué no le dices que ya no la necesitamos y que además no te interesa intimar con ella? Seguro que se sorprenderá.
Yoni:
-¡Sí! Es buena idea. Cuando esté toda triste, entonces llego yo a consolarla. A mí sí me interesa…
Mará:
-Mira Yoni… es decir, date cuenta de esto: es probable que tú a ella no le intereses, porque a las mujeres rara vez les llama la atención un muchacho con un "grano de la verdad y la justicia" en la nariz.
Cachoflas:
-Dejen de impelir palabras peyorativas contra mi amigazo del alma, que él para mí es como Robin lo fue para Batman.
Ifigenio:
-No cabe duda que los metichiantes abundan…
Cachoflas:
-¿Qué dice, señor mío?
Ifigenio:
-¿Suyo? ¡Brincos diera!
Cachoflas:
-¡Déjeme decirle algo, meeen… cionado señor!
Mará:
-Ya basta, ¡carambas!
Elvelos:
-Este… pásame la mochila; esa, gorda.
Mará:
-¡Ash! ¡No me digas gorda! Ya sé que lo estoy pero… ¿por qué tienes qué estármelo diciendo? –Y rompe en llanto. —Ya estás igual que mi papá…
Enfermera a lo lejos:
-¿Elvelos? ¡Dónde estás! ¿Ya puedo abrir los ojos?
Elvelos:
-Este… ya tengo que ir con ella. Y yo estaba pidiendo la mochila más gorda, no te dije gorda, porque has de cuenta que no eres gorda, la mochila es la que está gorda, porque la llené mucho.
Mará:
-¡Deja de decir esa palabra!
Yoni:
-Toma tu mochila pues, y sácate de aquí.
Cachoflas:
-¡Cáspita! Que se hace tarde y yo tengo que regresar con mi mujercita. ¿Se les ofrece algo en que pueda ayudarles, muchachos? ¿Creen que van a estar bien con este mequetrefe?
Ifigenio:
-Utilice insultos que entienda, zopenco.
Cachoflas:
-No, porque así el insulto es doble: uno por lo que le dije, y el otro por ignorante.
Yoni:
-No VEO a dónde va a llevar esta discusión.
Cachoflas:
-Pos usted no ve nada.
Mará:
-Entonces, pongámosle fin: usted señor, dénos un departamento para mí y mis hermanos…
Yoni:
-El señor se llama Iginefio.
Ifigenio:
-¡Ifigenio, joven, Ifigenio!
Yoni:
-Pues no se ve tan joven, pero como sea.
Cachoflas:
-¿Y usted qué sabe cómo se ve el señor? Si carece de sus órganos visuales…
Mará:
-¿Otra vez? Dejen de decir disparates y arreglemos esto. ¿Tiene algún departamento desocupado, señor?
Ifigenio:
-Pues mire, tenemos diez departamentos, pero contando con el que se ocupó hoy en la mañana, solo nos quedan libres… nueve.
Mará:
-OK, solo necesitamos uno.
Ifigenio:
-Pues bien, muéstreme el dinero con el que me van a pagar la renta, y yo les muestro el departamento.
Cachoflas:
-¡Pero qué insolente!
Ifigenio:
-¿Cómo dice?
Mará:
-Yaaa, por favor, ¡no empiecen otra vez! Mire, este es el dinero, es lo que tenemos. ¿Cuánto nos va a cobrar?
Ifigenio:
-Bueno, por ser ustedes con esto es suficiente –arrebata el dinero--, ahora mismo los conduzco a su departamento.
Cachoflas:
-Ya va siendo hora de ir a cenar mis panecitos con mi mujercita, viendo la serie animada de Batman antes de dormir. Por lo tanto, los dejo. Si necesitan algo no tienen más que llamarme y acudiré en su auxilio, como todo buen Caballero Nocturno.

Se despide de sus amigos, y dándole la espalda a Ifigenio, sale tarareando su canción favorita. Mientras va de camino atisbando algún peligro en la oscuridad de la noche, medita:
-¿Cómo les irá a los Buenavista en su nuevo hogar? ¿Podrán sobrevivir por sí solos sin sus padres? ¿Es cognoscible el ser? He de mantenerme sintonizado la siguiente semana, a la misma Bati-hora, por el mismo Bati-canal...

viernes, 17 de septiembre de 2010

Las aventuras de los hermanos Buenavista. Capítulo 2: En busca de un hogar.

Cachoflas se encuentra sentado frente a la televisión disfrutando de unas frituras con salsa, las cuales se come con palillos de dientes (esto por una teoría extraña que él inventó), y tomando agua de guayaba.


Cachoflas hablando consigo mismo:
-Eso es, mi admiradísimo Batman, ¡aplícale la llave mortal que te hizo famoso en la serie animada de los noventas! O más bien, aplícale el combo que… ¡Atiza! Me está vibrando el cachete trasero izquierdo. ¿Será que se me está durmiendo de tanto estar sentado? –Se palpa el mencionado glúteo.—Ah, no: es mi dispositivo de telefonía móvil concebido con el fin de facilitarme la comunicación. Creo que recibí un mensaje; veamos de qué se trata.
*Al leerlo, inclina su cabeza hacia atrás, con visible dificultad para sostenerla, pone una cara de profundo asombro e indignación y pela los ojos.*
Cachoflas:
-¿Es posible? ¡Esto es inverosímil! ¡A quién rayos se le pudo haber ocurrido hacer semejante… ¿cómo decirlo? ¡Semejante barbajanería! Ah, claro: este mensaje lo escribió Yoni, ¡mira que escribir “avisar” con B… con B! 'Ora que nos veamos… bueno, que lo vea, se lo haré notar. Pero y a todo esto, ¿qué es lo que me quiere aVisar? –Lee el mensaje completo.-- ¡Santas Batinoticias! –Entonces, recuperándose de la sorpresa que le provoca el mensaje, grita-- ¡Hueso de mis huesos y carne de mi carne!
Ella a lo lejos:
-¿Qué pasa amor? ¡Estoy lavando! ¿Qué necesitas?
Cachoflas:
-¡Los Buenavista se salieron de su casa!
Ella:
-¡Pues qué bueno!, ¿no? ¡Ya les hacía falta salir a pasear un poco!
Cachoflas:
-¡Ay, fémina de mi vida, no me refiero a eso! ¡Quiero decir que los chamacos se escaparon de su casa y piensan vivir solos en un departamento!
Ella:
-¿De verdad?
Cachoflas:
-¡Sí! ¡Parece ser que estaban hartos de la vida que llevaban en su casa! ¡Ahorita regreso, compañera buena y fiel, voy a acompañarlos!
Ella acercándose:
-¿Qué dices? ¿tú también estás harto de tu vida y piensas dejarme? ¡Ingrato! ¡Desdichado! ¡Malagradecido! ¡Seguro que encontraste a alguien mejor! ¡Infeliz…!
Cachoflas:
-¡Tranquila, por todos los acertijos del profesor Edward Nygma! Solo digo que voy a acompañarlos para ver que puede ofrecérseles, y ver si les puedo auxiliar en algo.
Ella:
-Ah, ya lo sabía… Pero no tardes mucho porque ya te tengo la cena lista: son tus panecitos en forma de Batibúmerang que tanto te gustan.
Cachoflas:
-Ya vuelvo mujer, no me los perdería por nada. ¡A los Batitubos! Nara-nara-nara-nara-ná... ¡Batmaaan!


*Mientras tanto…*


Elvelos:
-Este… creo que nos perdimos, ¿no? Porque, has de cuenta: este poste yo ya lo había visto antes, porque, este… enfrente hay un espejo, y pss, yo me paré, a verme, por si, me había, despeinado.
Mará:
-Ya sé que nos perdimos, ¡con una fregada! Y todo por la culpa de Yoni.
Yoni:
-Fíjate que no es mi culpa, porque yo lo tenía perfectamente calculado. Según sabíamos, nos encontrábamos a 3 kilómetros hacia el norte de nuestro destino; por lo tanto, si mirábamos la posición del sol con respecto a nosotros, en lugar de ir por la avenida principal, podíamos cruzar más rápido por las callecitas del barrio de San Judas Iscariote, y fíjate, pasamos por la de Traidor, la calle 30, y por la calle Piezas de Plata. Tú ibas viendo el sol, así que todo estaba en orden. Pero claro, si Elvelos no fuera tan lento, tanto que hasta nos hizo perder dos horas en el camino, no nos hubiéramos confundido porque el sol cambió de posición.
Mará:
-¡Pero claro que es tu culpa! Y todo por hacerte caso y seguir tus “A-Ta-Jos”.
Yoni:
-Como sea, pensemos en soluciones y no en problemas. Yo opino que tomemos un taxi y le digamos la dirección del edificio de departamentos, para que él nos lleve directo a la puerta.
Mará pellizcándolo fuertemente en el brazo y enrojeciendo de coraje:
-¿Taxi? ¿Quieres pedir taxi? ¡Pero claro! Qué gran idea. ¡Lo haría si no hubieras utilizado el billete que traíamos para escribir un mugroso mensaje para Cachoflas y ponerlo en las patas de una paloma!
Yoni:
-¡Mi brazo, sonza! –Picándole las costillas para que lo soltara.—Fíjate que yo no sabía que traías el celular; así que la única forma de comunicarnos con él era por medio de una paloma mensajera.
Elvelos:
-Pero, has de cuenta, que hubiera sido mejor utilizar un teléfono público.
Yoni:
-¡Nunca se me hubiera ocurrido! Está visto que hasta los menos inteligentes tienen sus diarreas mentales de vez en cuando.
Elvelos:
-Este… creo que tengo sed. ¿Me, pasas... la botella?
Mará:
-Está vacía. Ahora no tenemos nada qué tomar, ¡por tu culpa! Si no hubieras tenido la brillante idea de escribir S.O.S. con lodo en la ventana de esa casa, ¡que además estaba deshabitada!
Elvelos:
-¿Quién sabe? A lo mejor alguien lo lee y nos rescata, porque, por ejemplo: has de cuenta que alguien va pasando, y al leerlo…
Mará:
-¡Ya, cállate! Mejor pensemos en como llegar al edificio.
Elvelos:
-Este… pues yo he estado viendo un edificio en todas las vueltas que hemos dado por aquí, pero tú dijiste que el edificio que buscamos es azul, y el edificio que yo he visto es morado.
Mará:
-¿Un edificio por aquí? ¿Dónde?
Elvelos:
-Lo tienes enfrente de tus narices.
Mará:
-No lo veo, acerquémonos más.
Yoni:
-Esta niña está más ciega que… ah no, yo estoy un poco más que ella.
Mará:
-Ash, es que no traigo mis lentes. Ah, ya lo vi. –Entonces repentinamente abraza a sus dos hermanos, solo que los brazos estaban ligeramente arriba, y los abrazó por el cuello a ambos-- ¡Ese es el edificio!
Elvelos:
-Aaaarrgg, pero dijiste que era azul.
Mará:
-Claro, ¡porque ese edificio, ES, AZUL! ¡AAÁAÁZUUÚUÚUUL! –Estrechándolos aún más entre sus brazos-- ¡Estuvimos dando vueltas por aquí y tú no te dabas cuenta de que el edificio es AAÁAZUUÚUL!
Elvelos:
-¡Ejem, aagg, ejem!Pues es que, has de cuenta que yo lo veo morado…
Yoni:
-No puede ser, gente incompetente. Fíjate que de haber sabido que iba a batallar tanto con ustedes, le hubiera dicho a mi mamá que nos trajera.
Mará:
-Deja de decir tonterías, y vamos a rentar nuestro departamento. ¡Al fin!

Cachoflas llegando al edificio:
-Qué extraño resulta todo esto. Si los chamacos quieren alejarse de su casa y vivir solos, independientes a los progenitores que los concibieron, ¿por qué rentarían un departamento en un edificio a tres cuadras de su antigua casa? Como sea, veamos si ya están instalados.
*Se acerca a la recepción y toca una campanilla, que en lugar de campanilla, solo hay una plaquita colgando de un hilito que dice: “No hay campanilla”, así que Cachoflas golpea la plaquita con un bolígrafo que había sobre el mostrador, y rompe ambas cosas.*
Ifigenio:
-¡Señor! Buenas noches, ¿en qué puedo servirle?
Cachoflas pensando:
-"¿Por qué me grita?" –Y luego se dirige a Ifigenio, quien aparece en fachas, despeinado, sudoroso y sucio de la cara —Quisiera preguntar por tres muchachos que iban a venir a rentarle un departamento.
Ifigenio:
-¿Rentarme un departamento? ¿Y yo para qué quiero rentar un departamento si ya tengo muchos aquí?
*Tratando de mantener la compostura, replica.*
Cachoflas:
-Me refiero a que ellos vendrían a alquilar un departamento para ellos, uno de los que usted tiene disponibles aquí.
Ifigenio:
-Ah, ¿ya ve que el español es más bonito cuando se habla correcta y españoladamente?
Cachoflas pensando:
-"¡Insolente…! ¿Quién es éste que pretende enseñarme como hablar el español, adverbiando de tan lamentable forma?" –Luego, respira profundo y responde al casero.—Como usted quiera. Entonces, ¿no han venido por aquí estos muchachos de los que le hablo? Son tres, una mujer joven, la mayor, y dos muchachitos poco más chicos que ella.
Ifigenio:
-No señor, nadie ha venido a rentar nada, excepto unos señores extraños en la mañana, pero solo dejaron el alquiler con anticipo de 3 meses, metieron unas maletas al departamento y se fueron.
Cachoflas:
-Qué caray, hace rato que recibí ese mensaje. Ya deberían estar aquí.
Ifigenio:
-Pues si quieren rentar un departamento sus amigos, puedo asegurarle que aquí estarán perfectamente bien. ¿Por qué? Pues porque este es un lugar bien limpio y ordenado. ¿Puedo asegurárselo? Por supuesto, estoy convencido de ello. ¿Cómo? Pues porque yo me encargo personalmente de la limpieza de este lugar, ¿no me ve cómo estoy? Claro, pues porque ando limpiando los departamentos, las cañerías, los pasillos. ¿Y quedan bien limpios? ¡Por supuesto! Yo me encargo de que todo el edificio quede preparadamente bien para los que deseen venir a vivir, y alquiladamente permanecer por el tiempo que deseen…
Cachoflas, interrumpiéndolo:
-Señor, señor; querrá usted decir “para que quede preparado y bien”, y “para los que deseen vivir por un alquiler correspondiente al tiempo que permanezcan”.
*El casero hace una mueca de disgusto, visiblemente incómodo por la corrección, así que prepara su réplica.*
Ifigenio:
-Claro, es lo mismo. Solamente que yo utilicé los verbos “preparadamente” y “alquiladamente”. Pero como usted lo dijo significa lo mismo.
Cachoflas:
-¡Santos Batimóviles! ¡Esos no son verbos, por el amor de Highfather!
Ifigenio:
-Mire señor, le voy a pedir de favor que no venga a tratar de enseñarme como hablar corregísticamente. Yo he leído mucho, y hasta pienso escribir un libro sobre la historia de nuestro pueblo, así que no hay quién me pueda enseñar nada, y menos alguien más jovenoso que yo.
Cachoflas:
-Ya, déjela de ese tamaño si no quiere que entre en crisis neurológica. Mejor voy a sentarme en esta banca a esperar a mis amigos, o mejor voy a llamarlos, porque ya me preocuparon…
Ifigenio:
-¡No, no se siente en esa…! --¡Crash, cataplum!-- …banca.
Cachoflas:
-Ay… ay… ay…
Ifigenio:
-¿Se encuentra bien? ¿Se golpeó muy fuertosamente?

Cachoflas no responde. Ha perdido el conocimiento, y con dos tipos sin conocimiento en esa recepción, seguramente ocurrirá algo desastroso.

martes, 14 de septiembre de 2010

Las aventuras de los hermanos Buenavista: Presentación

Pith Zahot’s Productions proudly presents:
LAS AVENTURAS DE LOS HERMANOS BUENAVISTA


Escrito por:
David Martínez


Producción y dirección:
Pith Zahot

Protagonistas:
Márgara Raquelina Buenavista (alias Mará, que significa amarga): Hermana mayor, de estatura media baja, buena forma y linda cara. Es delgada (aunque ella dice que es “gordísima”, y de hecho es uno de sus múltiples traumas psicológico-existenciales), bonita (aunque ella dice que es “muy fea”, es otro de sus traumas psicológico-existenciales), con labios gruesos y bastante sexys (aunque a ella no le gusten y se queje de ellos, es uno más de sus traumas psicológico-existenciales), con un lunar más sexy todavía junto a ellos (del cual se queja todo el tiempo, y claro, es otro de sus traumas…), con ojos grandes y de color claro. Es de personalidad tímida y retraída, aunque al adquirir confianza, y sobre todo estando con su familia es bastante explosiva y expresiva. Tanto que sus palabras pueden llegar a considerarse producto interno bruto, porque dejan una profunda impresión en quienes las oyen, y es como los metales preciosos, pero extraídos en bruto. Pero lo más importante de todo: ES MIOPE.

Yoni Beo Buenavista: Hermano de en medio, de estatura baja y de complexión mediana. Rostro jocundo y agradable, con un detalle sobresaliente en su nariz: “el grano de la verdad y la justicia”. Resalta su brillante frente al sol, de dimensiones cada día mayores. “Inteligente, qué digo inteligente, ¡inteligentísimo!”, en palabras de él. Analista y crítico, algo impulsivo y desesperado. ¿Traumado como su hermana? ¡Pero claro! Es de familia. Solo que sus traumas básicamente radican en su nula visión. Ah pero eso sí, es muy observador. Es egocéntrico y se jacta de sus aparentes conocimientos en todo campo de la vida, aunque de vez en cuando ayudan a resolver problemas importantes… o eso es lo que él cree. Pero también él tiene un rasgo importantísimo: como ya lo había mencionado, ES CIEGO.

Elvelos Nepomuceno Buenavista: El hermano menor de los tres, con una personalidad muy peculiar. Es alto y delgado, de buena apariencia y rostro agradable. Pelos en las axilas y en el pecho, pestañas en los ojos y cejas por debajo de la frente. Es algo desgarbado, pues le gusta ese estilo. Sin embargo, suele ser muy fijado y escrupuloso en su apariencia, principalmente en su peinado y olor corporal. Sus traumas radican en eso precisamente y en el temor constante a quedar calvo y, por lo tanto, ocurra una severa fuga de ideas. No es muy parlanchín como sus hermanos, pues es algo inseguro, pero tampoco es tímido. Solo hay un problema: es más lento que las tortugas marinas sobre tierra. Ah, y lo olvidaba, su rasgo más distintivo: ES DALTÓNICO.

Cachoflas Sandunga: Amigo íntimo de los tres hermanos. Es "fans" de todo lo que se llame cómic, y sobre todo si tiene que ver con el Hombre Murciélago. Puede pasarse horas frente al televisor disfrutando de una amplia variedad de películas de todo género, pero sobre todo películas que nadie conoce. Es alto y robusto; cabeza ligerísimamente grande y ojos notorios. Obsesivo-compulsivo y con su lado femenino bastante desarrollado; es decir, es muy sentimental. Gusta de usar palabras rimbombantes al hablar, y sobre todo gusta de usar la palabra "rimbombante" al describir sus palabras… que son rimbombantes, por cierto.

Ifigenio Aldehuelas: Es el dueño de un edificio de departamentitos bastante cómodos y acogedores; tanto así que la gente no se anima a rentarlos por miedo a causarles algún daño irreparable. Es alto y robusto, sobre todo la robustez es más evidente en la zona de su abdomen. Cabello abundante y sobre la cabeza, sin canas aún. Voz agradable, hasta el extremo de que la gente no quiere escucharla por miedo a desgastarla, puesto que es bastante delgada. Es dado a redundar al hablar, pero es muy culto, excesivamente culto; porque de hecho inventa palabras novedosas para el idioma.

**********


CAPÍTULO 1:
PILOTO

En la casa de los hermanos Buenavista, sale Yoni de la cocina luego de tomarse una botella de litro y medio de Coca-Cola, con un rostro de tremenda satisfacción y con la clara intención de expulsar el excesivo gas acumulado luego de semejante ingesta de refresco. Al mismo tiempo por la puerta de entrada aparece Mará con gesto enfadado, seguramente llegando del trabajo.

Papá:
-¡Yoniiíiíii!
Mamá:
-¿Pero qué es lo que sucede?
Papá repitiendo el grito:
-¡Yoniiíiíii!
Mará:
-¿Y ahora qué es lo que hiciste? Se oye muy enojado.
Yoni:
-¿Y yo que voy a saber? Últimamente todo le molesta.
Mará:
-Cállate y ve a ver qué quiere, ¡porque si por tu culpa nos regaña a todos…!
Yoni acercándose a la puerta del baño:
-Dime, ¿qué necesitas?
Papá:
-¿Quién dejó este cabello en el cepillo?
Yoni:
-No sé.
Papá:
-¿Cómo no vas a saber? --Yoni hace un gesto de desdén indicando que, como sea, así es.—Contéstame.
Yoni:
-Pues no sé quién pudo ser, todos nos peinamos con ese cepillo.
Papá:
-Pues te informo que efectivamente es un cabello tuyo, pues es del mismo tamaño y del mismo color. ¿No sabes que es antiestético hacerlo? ¿Tú crees que no pueden sobrevenir alguna enfermedad por dejar cabellos por dondequiera? ¡Hasta puedes pegarnos los piojos a todos!
Yoni:
-Pero yo no tengo piojos…
Papá:
¿Y si los tuvieras? Y no me respondas. No quiero que esto vuelva a repetirse…
Mará:
-Ash papá, cómo eres exagerado, ¡pero si solo es un cabello! ¿No puedes solamente retirarlo tú del cepillo y ya?
Papá:
-No es solamente el hecho del cabello en el cepillo, es cuestión de higiene y orden. Son reglas que se deben seguir en una familia, y mientras estén bajo mi techo deben respetarlas.
Yoni:
Es increíble que se haga tanto alboroto porque dejé uno de mis 2683 cabellos restantes en el cepillo… debería estar más preocupado yo.
Papá:
-¿Pero qué no me oyes? ¿Pues qué estoy hablándole a la pared? ¡Estoy diciendo que no es simplemente el hecho del cabello!
Mamá:
-¿Otra vez peleándose? Me parte el corazón verlos así, cuando deberíamos ser una familia feliz, unida, mostrándonos cariño y afecto. Mará acaba de llegar del trabajo y ni saludó a nadie y ya se están peleando ¡Y solo por un miserable cabello!
Papá enrojeciendo de ira:
-¡Que no es el cabello…!
Mará:
-Como sea, ya me harté. Yoni, agarra lo que puedas y sígueme, nos vamos de la casa.
Mamá:
-¡Hija mía! ¿Qué dices?
Mará:
-Sí mamá, nos vamos. Estamos bastante grandecitos para sobrevivir solos, y no tenemos por qué estar aguantando este tipo de dificultades. Nos vamos a rentar un departamento y a vivir solos. Tal vez nos quedemos solteros, pero viviremos separados de ustedes.
Yoni:
-¿Solteros? Habla por ti, pos mira…
Mará:
Ash Yoni, ¡me exasperas! Toma tus cosas y vámonos.
Mamá:
-Pero corazón, ¡haz algo!
Papá:
-Déjalos; ya aprenderán lo dura que es la vida cuando se deja el hogar y la familia.
*Y azota la puerta del baño en las narices de los tres interlocutores.*

*Cuando Mará y Yoni van saliendo de la casa con una mochila cada uno, se topan con Elvelos que viene llegando de la escuela.*
Elvelos:
-Este… ¿adónde van?
Mará:
-Ash, ¿pues qué no ves? ¡Nos vamos de la casa!
Elvelos:
-Este… ¿y por qué?
Yoni:
-Pues fíjate que dice Mará que ya no podemos aguantar los corajes de mi papá, y pues nos vamos a rentar un departamento para vivir solos.
Mará:
¡Vámonos! Tú te vienes con nosotros.
Elvelos:
-Este… Bueno, pero nomás deja entrar al baño… no, me, tardo, nada. ¿Ok? ¿Sí puedo?
Mará:
¡Ash, rayos! Pero rápido, ¿no ves que le quitas el efecto dramático a nuestra salida?
Yoni:
-Fíjate que yo opino que deberíamos buscar un departamento bonito y cómodo, en un lugar céntrico donde podamos tener acceso a todo lo necesario. Por supuesto, no dejando de lado que debe ser un lugar modesto, evitando así los peligros de que nos busquen los delincuentes…
Mará:
-Ya me hartaste. Vamos a unos departamentos que me recomendó una compañera del trabajo, son cómodos y baratos, y si te gustó bien, y si no… --dándole un fuerte pellizco en el brazo—te aguantas.
Yoni:
-Ayyy! ¡Me caes gorda!
Mará:
-¿Me dijiste gorda, taradito? Sí ya lo sé, estoy bien obesa… ¡pero no tienes por qué estármelo diciendo! ¡Tú estás pelón y qué!
Yoni:
-Fíjate, nunca dije que estuvieras gorda, dije que me caías gorda, o sea que me molestas…
Mará:
-Pues te aguantas porque, como siempre, tú vas a estar de mantenidote mientras Elvelos va a la escuela y yo trabajo para mantenernos. Y tú no vas a hacer nada tiradote todo el día en el departamento… igual como lo haces aquí. Pero a todo esto, ¿dónde rayos está Elvelos? ¡Ya tenemos 15 minutos esperándolo!
*Sale de la casa el papá con gesto de sorpresa.*
Papá:
-¿Pues qué no se iban a ir?
Mará:
-Sí, pero ya ves que este niño siempre es el último en salir.
Papá:
-Bueno, ténganle paciencia, y traten de seguirle inculcando buenos valores. Ustedes deben llevarse bien y comprenderse mutuamente. Si van a vivir juntos debe haber trabajo en equipo para todo, y no solo querer hacer lo que les satisfaga personalmente.
Yoni:
-Fíjate, ¿pues qué no estábamos peleados? Y ahora hasta nos dices…
Mará dándole un codazo le dice en voz baja:
-¡Cállate, sonzo!
Papá:
-¿Ya ves? ¡Siempre sales con tus majaderías, siempre de respondón! Deberías empezar a madurar, porque a tu edad, ¡ya debes empezar a ser más responsable de tus actos!
Mará:
-Ash, ¿ya ves lo que provocas? –Volviéndolo a pellizcar-- ¡Pero esto no se va a quedar así, ya verás llegando a nuestra nueva casa…!
Yoni:
-¡Auch! Claro que no se va a quedar así, ¡se va a hacer moretón!
Papá:
-¡Ya basta niños!
Yoni:
-Mejor voy a ir a ver dónde está Elvelos.
Mará:
-'Oi nomás, va a ir a VER dónde está…
Papá:
-Yo lo vi echándose perfume y viéndose al espejo.
Mará:
-Típico.


*Por fin, aparecen Yoni y Elvelos por la puerta. Este, con los brazos alzados y con una mueca de dolor se echa aire en las axilas.*
Elvelos:
¡Híjole, híjole…!
Mará:
-¿Pos qué traes?
Yoni:
Fíjate que este sonzo se echó perfume en las axilas, y pss tiene alcohol y se acababa de rasurar el pelo de ahí…
Mará:
-Es el colmo. ¿Cómo se te ocurre echarte perfume en las axilas? Además, ¿tú para qué te rasuras ahí?
Elvelos:
-Este… pues es que cuando tengo pelos me huelen feo, y me puse perfume, para, que, no, huela, mal.
Mará:
Si serás… ¿qué no sabes que tú debes ponerte desodorante ahí, o loción? ¡Pero no perfume! Como sea, ¡ya vámonos!
Elvelos:
-Espera, se me olvida mi ropa.
Mará:
-¡”Se me olvida” mangos!

Y tomándolo por el brazo, lo jaló arrastrándolo a la sombría calle, con Yoni siguiéndolos y tropezando con banquetas, y chocando con árboles y postes.

Al verlos alejarse, el papá no pudo menos que dejar rodar una lágrima por su mejilla, y musitando unas palabras para sí, exclamó: “Adiós, hijos míos. Ojalá no hubieran dejado ese cabello en el cepillo.”