lunes, 1 de marzo de 2010

Los tiempos de esclavitud han pasado...?

Este mundo nos absorve tanto tiempo y atención, que la mayoría de las veces ni siquiera nos damos cuenta de lo triste que es nuestra existencia personal. El estar ocupados –ya sea en nuestro trabajo, estudios, vida social, entretenimiento y esparcimiento (que por lo regular es lo que más tiempo y atención nos roba), etc—simplemente nos convierte en esclavos.

Pero el asunto no queda ahí: también dejamos que nuestro entorno, las costumbres y las ideas de otras personas influyan a tal grado en nosotros, que quedamos vacíos por dentro, sin personalidad propia, y actuamos –nuevamente—como esclavos.
Lean por favor las siguientes expresiones que describen perfectamente la última situación planteada. Las ideas fueron tomadas del Metroflog de una excompañera de la preparatoria llamada Lizey (creo que así se escribe, y si no, mil disculpas niña jio jio), y sí, yo también me sorprendí de encontrar información tan profunda e interesante en un metroflog, que como lo expresé en mi entrada de apertura de este blog, este tipo de metros son la excepción, y preguntándole a ella al respecto, me dijo que las ideas fueron extraídas del libro “El esclavo” de cuyo autor desconozco su nombre:
“Realmente no tienes la más remota idea de kien eres, vives de trás de una máscara que es la personalidad, sin poder mostrarte a otros. Ingieres alcohol para poder aflojar tus ataduras, sin sustancias extrañas en el cuerpo no puedes hablar,no puedes reír abiertamente, no puedes bailar, no puedes siquiera expresar tus emosiones, como vives a través de otros, su opinión es más importante que tus sentimientos. El "QUÉ DIRÁN" es lo que rige tu vida.

Conocerse a uno mismo es saber qué queda cuando te desprendes de todas esas etiquetas con las que te has identificado: de ideologías, de creencias,de estereotipos, de modas.

Han programado en ti lo que es bueno y malo, lo que debes considerar bonito o feo...

entonces nos topamos con un pequeño inconveniente:
Si no eres capaz de darte cuenta que tu no eres esos condicionamientos sociales, entonces no eres más que un autómata, un robot, una pieza de ajedrez que mueven los que están en el poder.

Yo me pregunto:
¿Porqué tenemos que actuar como los demás quieren que lo hagamos?
¿Porqué dejamos a un lado nuestros ideales?????
¿Para ser aceptados por quién,por otra bola de estúpidos que al = que uno no tenemos una personalidad propia, si no solo la que la misma sociedad nos ha impuesto?

Entonces todos somos unos esclavos....

¿Porqué tiene que ser así?”

Desconozco si las ideas son totalmente tomadas del libro, o también contienen palabras de mi amiga antes mencionada, pero eso es lo de menos… da mucho en que pensar ¿no?

Y si me lo permiten, quisiera agregar que una de las personas más afectadas por este fenómeno social es su seguro servidor. ¿Porqué? ¿Se han puesto a pensar lo difícil que es estar al corriente para una persona en mi situación de las expresiones, gestos, ademanes, vestimenta, imágenes, peinados, etc etc, que están de moda?
Ah, pero si actúas diferente porque tu único pecado es no tener los medios para ser como los demás… “qué raro es ese chavo ¿no?
Piénsenlo.

Y volvemos a lo mismo: tu vida se rige por el "QUÉ DIRÁn"
¿Porqué no nos desprendemos de estas cadenas?


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9 comentarios:

Danielov dijo...

Bueno, si pretendemos desprendernos de todo vestigio del contrato social por el que nos regimos (en que, a cambio de la seguridad que proporciona vivir en colectividad, renunciamos a nuestra libertad por sujetarnos a los códigos de la sociedad en que vivimos), bien podríamos irnos a vivir a los árboles, cazando nuestra propia comida, encendiendo nuestro propio fuego y fabricando nuestras propias chozas.

Las comodidades del mundo civilizado siempre tendrán un costo en nuestra individualidad. Ni modo.

Esperemos el tiempo en que podamos hacer eso sin costos tan lamentables. Saludos.

Anónimo dijo...

bueno comenzare por hablarte sobre el comentario ke dejaste en mi blog, de entrada suena muy despectivo, seguido por un si dice el nombre del autor, pues soy yo, digo, si aun recuerdas mi nombre completo, sabras ke soi yo kien escribió el cuento, aclaro CUENTO, no novelita como tu dices, no es lo mismo, son generos literarios muuuy distintos, tampoko pienso subir la segunda parte hasta la proxima semana, ok , pero bueno , despues de los corajes ke me haces pasar, ahor acomentare tu entrada de blog...
con una simple pregunta,
¿cuándo deja el hombre de ser esclavo, si no es ya esclavo de su propio destino?

al hablar de esclavitud me imagino que quiciste hablar de todo aquello que nos materializa o nos globaliza ocmo sociedad, toda esa banalidad que "csi ni existe" en nuestro entorno, pero hablar de esclavitud es como hablar de libertad, somos esclavos de nuestro propio destino, ¿cundo el ser humano llega a ser libre realmente? si de una u otra forma al ser tu mismo kien tome las responsabilidades de tus propios actos digamos ke eres esclavo de ti mismo, necesitarias ser un vegetal para no tener voluntad propia, lo ke aqui es importante es que tanto estas inclinaod a lo positivo o a lo negativo, eso ya es a conciencia de cada kien... pero en fin , luego charlamos en vivo y a todo color, porke este tema da mucho de ke hablar...
saludos cosmicos desde la galaxia desconocida
atte ile

Danielov dijo...

Mira qué cosas; dar cátedra sobre géneros literarios... escribiendo con "k", en enooormes párrafos escasos de signos de puntiación. Qué cosas tiene la vida.

Danielov dijo...

"Puntuación", quise decir. Errare humanum est.

El enemigo público dijo...

bueno, parece que esto ya se convirtió en una mesa de debate, y puesto que el autor del blog soy yo, también tengo derecho a réplica:

Para empezar, yo no hablaba de esclavitud al destino, porque por un lado, el destino no existe como tal, o como se le conoce comunmente.
Yo lo único que trataba de dar a entender --por si no se entendió que es lo que estoy viendo-- era que nos dejamos llevar por lo que la sociedad dice que es bonito o feo, por lo que es elegante o no, etc. Sencillamente que nos dejamos influir por opiniones de los demás por el miedo a el que dirán o a quedar en ridículo, solamente porque la gente en general así lo dice. Y hablo de gente que, en ocaciones, ni educación suficiente tiene para dar la opinión más acertada con respecto a tal o cual tema.

Pero por mí está bien, síganse destrozando mutuamente jijiji porque es divertido jaja.

con su permiso

Danielov dijo...

El contrato social va sobre eso precisamente: las convenciones en concenso sobre las que regimos, entre otras cosas, hasta la forma en que vestimos.

Ya decía Gilles Lipovetsky que, si bien antes la moda (que parece que es el lado por el que va buena parte de su entrada) era seguida en una vertical descendente -de la nobleza a la burguesía y al proletariado- ahora se adopta en forma horizontal; individuos entre el mismo sector social establecen sus parámetros de apariencia, estilo y estética.

En base a ese seguimiento horizontal es que las personas usamos vestimentas, accesorios y demás en una línea muy similar a las empleadas en nuestro entorno. También por ello, en lugar de atraernos (la mayoría de las veces) la alta costura, buscamos asimilar tendencias "pret-à-porter", en base a la producción en masa (Levi's, AC&F, Lacoste, Nike, etc).

¿Cómo pretendemos ahora distinguirnos de entre la masa? Ah, para eso están los accesorios: tal vez tu celular es del mismo modelo que el mío, pero tú le pegas una estampita mientras yo le cuelgo un muñequito.

De tal forma se encuentran constituidos los códigos sociales en nuestro posmoderno mundo. Y en ello, claro está, influyen mucho los dineros (sobre todo en un contexto de industrialización urbana). ¿Qué tanto te alcanza?

Saludos de nuevo. Disculpa tan largo comentario.

El enemigo público dijo...

No tienes porqué disculparte, ese es el propósito: enriquecernos.

Tienes razón --como casi siempre-- y estoy de acuerdo con lo último comentado. Pero ¿qué me puedes decir de la discriminación de la gente hacia su apariencia física? porque sí, es discriminación, solo porque eres gordito, no eres aceptado en determinado círculo, o porque no eres --según la opinión general-- atractivo, sueles no tener las mismas oportunidades que otros que sí lo son. La revista "¡despertad!" de febrero de 2010, publicó en su sección "observando el mundo", que los niños de preescolar se preocupan por su físico --en el caso de las niñas ser delgadas, y en el caso de los niños tener musculatura--, y su forma de vestir, para encajar en su entorno social. Creo que no puede estar más clara la decadencia moral de nuestra sociedad, aunque afortunadamente, sabemos que pronto terminará este acontecer de cosas. Aún así, la idea es no dejarnos arrastrar por este catalogar de la gente en general, y tomar en cuenta el interior de las personas en lugar de su apariencia. Y en el caso opuesto, no dejarnos influir tanto por las opiniones de nuestra apariencia en caso de ser despectivas, si no tener la convicción de que nuestro interior es lo que importa.

fili... dijo...

Como que estos temas son para gente mas "leîda y escrebida" yo por eso solo tomo nota de lo aqui escrito. Asta la proxima

srx dijo...

podrìa decirte que yo era una persona de esas que se preocupan por lo que pensaràn y diràn los demàs, pero estarìa mintiendo: no con la misma importancia, pero no les todo digo "me vale lo que digan los demàs". estoy en proceso de librarme de esa toxicidad que se llama "influencia".

en cuanto a si ser aceptados o no en cierto cìrculo social, hablamos de la autenticidad. como un amigo actor dijo: la vida, es teatro, los lugares y situaciones son los escenarios. Nosotros, somos los personajes. Adoptamos el papel segùn en el escenario donde estemos. Por ejemplo, no te portaràs igual cuando estàs con tu familia a que si estàs con tus amigos, esto es, (y por sòlo poner un ejemplo) el manejo del lenguaje verbal. No le hablas igual a tu padre que al jefe de tu àrea laboral. Pero no quiero enfrascarme en este rollo de la autenticidad... puedo concluir con que muchas veces, usamos màscaras.

en cuanto al texto, un enfoque màs certero serìa: nosotros nos volverìamos esclavos de nosotros mismos.
al decir "no tengo tiempo", por ejemplo, es una muestra clara; en realidad deberìamos decir: "no me he dado tiempo". nosotros nos ponemos lìmites... todo està en nosotros... nos vemos afectados por el entorno, pero si nos dejamos manipular como tìteres... jamàs saldremos de eso hoyo de la "anti-autenticidad".
Y de la libertad... ¿quièn lo es?
En todo siempre hay reglas. "La libertad es sòlo una ilusiòn"
O como dirìa Eric Froom "tenemos miedo a la libertad", porque si el hombre en verdad se empeñara en encontrarla... el mundo serìa un caos, cada quien haciendo lo que se le venga en gana.

Muchas gracias.