miércoles, 21 de abril de 2010

La controversia pega más...

Hoy quiero hacer algo que se ha estado llevando a cabo desde hace tiempo en mi blog, solo que de manera informal: quiero abrir un debate.

Les dejo mi tema, y luego platíquenme sus opiniones a favor o en contra de las mías, y de ahí lo desarrollaremos.

“Capacidades diferentes”… mmm… “capacidades diferentes”, ¿diferentes de quién? ¿Diferentes de los demás…?

Veamos
Un ciego: ¿no puede oler, oír, palpar, caminar, hablar, sonreír, saltar, cantar, imaginar, inventar, comer… como todos los demás?
Un sordo: ¿No puede ver, amar, sentir, abrazar, correr, escribir, aprender, razonar, burlarse de mí, practicar deporte… como todos los demás?

Y no le sigo, para no aburrirlos, estimados lectores. Pero creo que queda clara la idea: ¿quiere decir entonces, que una persona “normal y completa” no puede desarrollar y poseer las habilidades que tiene una persona que padece alguna discapacidad? ¿O viceversa?

Por qué no nos ponemos a pensar un poquito, y utilizamos ese maravilloso don del que fuimos dotados: el raciocinio.

Se le conoce como una persona con “capacidades diferentes” a aquella que desarrolla habilidades comúnmente escasas entre las personas “normales”, con el fin de sobrevivir en este mundo debido a la falta de una capacidad “FÍSICA” (“FÍSICA” entiéndase, y también téngase en cuenta que un problema mental, igualmente es físico, puesto que recide en la disfunción de cierto aspecto del cerebro, órgano físico del cuerpo humano). Pero veamos: ¿es realmente el caso de que –como dije antes--, las personas normales no puedan desarrollar esas habilidades que por estricta necesidad son más patentes en la gente con discapacidad?

Ahora bien, ¿por qué se comenzó a utilizar esta denominación para dichas personas? Aparentemente, y según la idea más extendida, se debe a que es incorrecto llamarles “discapacitados”, puesto que, a pesar de sufrir algún impedimento X, según sea el caso, se valen de las tan mencionadas “capacidades diferentes”, para sobresalir entre el vulgo.

Sin embargo, consultemos el significado literal, y veamos si está correctamente empleado el término o no:
Discapacidad: “Cualidad de un discapacitado.”
Discapacitado: “adj. Dicho de una persona: Que tiene impedida o entorpecida alguna de las actividades cotidianas consideradas normales, por alteración de sus funciones intelectuales o físicas.” (Significados tomados literalmente de el diccionario de la Real Academia Española.)

Entonces, ¿cuál es el problema? ¿no es verdad que tienen impedido algún aspecto físico o intelectual?

Opinión personal: En mi experiencia, nunca me ha afectado de ningún modo la denominación popular de mi condición. Aunque varios utilicen el término invidente (mal utilizado por cierto, porque alguien vidente no es el que ve, si no más bien, se utiliza para denominar a una persona con la supuesta capacidad de ver el futuro o leer la mente), y otros, ciego (en este caso sí, bien utilizado), no tengo reparo en ninguna de las dos, y mucho menos si me dicen discapacitado o persona con capacidades diferentes. El problema radica en que al referirse a mi persona o a alguno de diversa condición dentro del mismo ámbito, es la actitud lo que entra en conflicto conmigo. A veces sin quererlo, puede incluso rayar en la hipocresía. Pórtense a la altura de las circunstancias. Para esto hay que ser inteligentes, y muy, pero muy observadores. La persona con x deficiencia, es exactamente “igual” (y lo pongo entre comillas porque ninguno es igual a otro, pero me refiero en el aspecto general) a los demás, con excepción de el impedimento en cuestión.

Claro está, si algún individuo sufre de impedimentos intelectuales, hay que ser muy disernidores, porque ya dependerá de la situación de cada quien.

Y particularmente, los que son realmente hipócritas y con todo conocimiento de causa, son los gobiernos (¿o será que son idiotas?). Supuestamente ponen rampitas en las aseras, para que los colegas en sillas de ruedas no batallen al subir pero, justo enfrente y sin espacio de maniobra… un poste, una caseta telefónica, un anuncio.

Pregonan los valores morales a favor de los discapacitados, o bien, como ellos presumen, “las personas con capacidades diferentes” y hacen alarde de que nosotros tenemos las mismas oportunidades y derechos pero, no nos dan trabajo, no fomentan la cultura, no existe un lugar con la infrestructura, moviliario, inmoviliario, material, tecnología y personal adecuado para nuestro uso (y hablo exclusivamente de nuestro país, y más específicamente de nuestro estado).

Y para muestra:
El otro día necesitaba urgentemente imprimir un documento al sistema braille (sistema utilizado por los ciegos para la lectura y escritura, que se caracteriza por las letras en relieve, formadas por puntos u orificios practicados en un papel), y había escuchado de varias personas el testimonio de que en la biblioteca central de la UAA existía la tecnología para ello. Supuestamente contaba con un espacio donde había literatura en braille, así como computadoras equipadas con el lector de pantalla adecuado para desenvolvernos, y una impresora braille. Afortunadamente conozco a una persona (muy amiga mía que merece mención honorífica por su paciencia y amistad hacia su servilleta) que está estudiando comunicaciones en dicha universidad, y le pedí de favor que me imprimiera dicho documento, después de lo cual yo pasaría a recogerlo. Pues bien, cuando me llamó para que pasara por él, y luego de que me presenté en la biblioteca de la universidad, donde otros dos chavos que se portaron muy bien conmigo estaban corrigiendo los errores de redacción y sintaxis del documento, conocí el lugar del que tanto me habían hablado: no, no hay literatura en braille disponible, no cuentan con el software apropiado, y bueno, la impresora existe, pero más que todo sobrevive al largo transcurrir de las primaveras, pues es más vieja que mi certificado de primaria.

En fin, me decidí a no decir nada, pues, a pesar de todo, quizás me sirviera de algo, y además se me estaba haciendo un favor (aunque luego de impreso el documento me cobrarían por el papel, claro). En cuanto a los amigos que me ayudaron a imprimirlo, no tengo palabras suficientes para agradecerles su tiempo y paciencia, y además de amabilidad. Pero de la calidad del trabajo --obviamente que los culpables son los administradores del lugar, y sostenido por el gobierno--, sí tengo mucho de qué quejarme.

Para no hacérselas más larga, porque ya es, el documento no me sirvió absolutamente de nada. La impresora escribe lo que le da la gana, y no lo que está en el archivo .doc encomendado a sus fierros.

Así las cosas. Pero, ¿y qué? Este post es uno más de los que no servirán de nada o de muy poco.

Bueno sí: me ayudan a distraerme de mis preocupaciones, porque yo estoy en la adolescencia y mi madre en la menopausia y mi padre en la andropausia (a ver si amanezco vivo por decir mentiras como estas…), y claro, tiene que haber roces estando todos aquí metidos el día entero.

Pero ya me desvié del tema: la idea era que yo no estoy de acuerdo con la denominación “Capacidades diferentes”.

Pero en este post, es mucho muy importante su opinión… ¿me la regalan? Y peleémonos (en bien entendido).

4 comentarios:

Danielov dijo...

Pues el término "capacidades diferentes" siempre me ha parecido un eufemismo mal utilizado. ¿O qué, las personas con estas supuestas "capacidades" pueden hacer oro de la basura, o doblar cucharas con la mente, o volar?

Por otra parte, aunque la UAA recibe subsidios federales y estatales y es una institución pública, NO es una universidad del gobierno, ni completamente sostenida por éste (por ello es AUTÓNOMA, duh). Sigue dependiendo en gran medida de las colegiaturas (de las más caras en el país en el campo de universidades públicas), las utilidades por trabajos de investigación y lo recaudado por la Fundación UAA.

Tristemente, aunque el rector es (¿O era? ¿Ya lo cambiaron?) discapacitado (tenía manita desconchabadita Nemo-alike), no se ha hecho mucho respecto a instalaciones adecuadas para muchos alumnos con problemas de esta índole.

Y yo que usted, me ponía a transcribir su texto a mano, porque el tiempo se le viene encima, mua ja ja ja.

Saludos.

~·...Paola...·~ dijo...

Lo de la UAA, en cierto modo es amm cómo decirlo, es algo "vergonzoso" en cirta forma porque, como ya lo dijeron es la universidad pública más cara del país.

Por lo general a todas las personas que señalaste con tu artículo siempre le han hecho esto en el país y según nuestra cultura algo ignorante es así "como se les debe llamar", y si se quiere cambiar esto... tendrán que pasar muchas cosas, no es fácil cambiar el mundo y menos a una población como la nuestra.

Pasando a otro punto de tu tema... yo creo sinceramente que todas y todos podemos desenvolvernos perfectamente y aunque algunos de diferente forma, no importa mucho... ya que sin diferencias y complicaciones el mundo sería muy aburrido.

Creo que mis argumentos son algo burdos, pero en fin... tuve poco tiempo para pensar, buen artículo.

Bye~

Anónimo dijo...

Para mí, de lo único que han servido esas expresiones ("capacidades diferentes" y "discapacitado"), es para alimentar la discriminación... aún cuando sea involuntario.

@|f0 dijo...

hoy lei acerca de un experimento que hicieron con dos grupos de personas de la tercera edad... a uno de los grupos les hicieron la siguiente aseveracion: "entre mas edad tengas, tu cerebro esta mas atrofiado y tienes menos memoria".. al otro grupo no les hicieron ningun comentario... despues, a los dos grupos les hicieron examenes de memoria y cual creen que fue el resultado ? a los que predispusieron a que staban mensos, obviamente salieron mal en las pruebas... mi punto es... tu eres lo que quieres ser en esta vida, si tu dices "ya toy ruco y ya mi memoria no sirve" pues asi sera.... todo esta en nosotros mismos