viernes, 30 de abril de 2010

Para un papelito...

Texto de DANIELOV (sí, D-A-N-I-E-L-O-V, ¡por favor! ¡No me hagan golpearlos con su analfabetismo en la cara!)

Muchos de ustedes seguramente conocerán a más de una persona que o vive en unión libre o apoya abiertamente la unión consensual; el también denominado "amasiato".

"Es que el amor no lo estipula un papel", dirá más de uno. "Es que el matrimonio es una institución arcaica que solamente sostiene la opresión masculina y (inserte aquí cualquier patraña feminazi/ antimachista)", puede que espeten otros(as) tantos(as). "No es más que darle pa' tragar a los del gobierno", tal vez agregará un grupo más. "Eso es apegarse a una actitud moralina que ya no va con los prácticos tiempos en que vivimos", cita otra postura.

Y por otra parte, nos encontramos con las agrupaciones gays que hasta hace poco pegaban de gritos y sombrerazos porque se les reconociera su derecho de casarse entre sí, así como de poder adoptar hijos, como cualquier hijo de vecino (con su respectiva mujern hasta entonces, claro está).

"Bssss (zumbido de jotito aleteando)... es que como parejas que somos, necesitamos protección legal por el patrimonio común que podamos formar", dicen algunos floripondios. Otros claman: "Ptssss (chispeo de jotito efervescente)... si los bugas pueden casarse, no sé por qué nos quieren hacer menos en nuestro deseo de hacer lo mismo. Los derechos civiles deben ser equitativos no importando nuestras preferencias, aaAaaAsh". "La legalización de nuestro amorsss no debería tener trabas jurídicas; seguimos siendo seres humanos con derecho a amarrsss y ser amados", alegarían otros, aparte. Y puede que digan otras cosas, pero de esas ya ni me acuerdo.

A menos de tres meses de casarme, me son interesantes ambas posturas.

Es cierto que el amor no lo dictamina un papel. Y es cierto que, como otros tantos aseveran, muchas parejas en unión libre resultan más duraderas que bastantes matrimonios hoy día. 'Ora sí que caa'quén ("cada quien", por si no queda bastante claro).

Pero, ¿cómo puede ser que parejas heterosexuales busquen evadir las responsabilidades conyugales -y también derechos, cómo no- como si de la peste se tratase, mientras la comunidad gay busca entrar en tropel en los cercos de esta institución? ¿No les parece curioso?

Ahora bien (y lo digo como mi muuuuy particular punto de vista, no como dogma de fe ni nada por el estilo), yo no veo prueba de amor más grande por la pareja propia que establecer una protección legal como lo es la institución del matrimonio. Protección para ella y la futura descendencia que pudiere resultar. Vamos, darle una certidumbre a la otra persona de lo que le espera una vez que ya no estés con ella.

Porque, siendo claros, ¿qué bienes que se hayan obtenido mutuamente pueden ser reclamados a la muerte de un componente de la pareja, si no hay documento que ampare tal unión? ¿Cómo solicitar apoyos o pensiones si no hay forma de compromar que efectivamente la pareja compartió una vida juntos (por más larga o fructífera que fuera "a pesar de no firmar un papel")?

Es en puntos como éste dónde sí apoyo a los jotitos activistas, cómo diantres no.

Así pues, tal como lo veo, aunque puede que halla amor en una unión no formalizada bajo parámetros legales, veo más como un acto de altruismo hacia la pareja el darle una seguridad y estabilidad ante las instituciones; seguridad que de otra forma no se obtendía. Y siendo sinceros, la actitud de "los papeles no me importan" sí hace gala de amor... de amor hacia uno mismo. No más. "¿Que me morí y ni cómo pudo reclamar nuestros bienes? ¡Que le batalle, pos qué!" Wow, cuánto cariño. Pffft.

Si usted considera que esta entrada tuvo un dejo un tanto pragmático y "materialista" (sí, entrecomillado, porque el materialismo per se, es una doctrina filosófica que apela a la superioridad del mundo material sobre el de las ideas, no al anhelo por posesiones), es por cuestiones de contexto social. Si en nuestro posmoderno mundo la gente ya no es movida por ideales, ética y/o moral, pues que de menos las cosas les calen donde sí les pueda: en el bolsillo y en sus bienes.

He dicho. Hasta la próxima.

NOTA: No tengo nada contra los gays por sí mismos, como podría pensarse por mi choteo inmisericorde. Mientras no me quieran hacer cosas raras, que hagan entre ellos lo que quieran. Díjeles.

5 comentarios:

Krstn dijo...

Les deseo lo mejor a ti y a tu niña... que cumplan tantos como mis padres... mmmm, ahora que lo menciono, ¿¿Por qué fregados no juites al aniv??

weno eh weno...

El enemigo público dijo...

Bueno, para empezar no se les dice gay ni homosexual... porque técnicamente homosexual solo significa "del mismo sexo", así que --como dijo enrique gayud... o creo que así es, el que me recomendó-- se tendría que agregar un sufijo que especifique que les gustan los del mismo sexo, por tanto se pronunciaría "homosexualista".

Y de lo demás, muy interesante, creo que estoy de acuerdo con usted. Yo solo tengo una duda: si no se reproducen entre sí ¿cómo es que ya hay tantos homosexualistas?

Bueno, me largo, aconsejándoles lo mismo: firmen el papelito.

-DwK- dijo...

hola
diablos ya extrañaba postear por aquí
lo digo de corazon ehhh
pues qe te dire
oye un momentito
A 3 MESES DE CASARTE???????
qe pdooo?
la ultima vez que hable contigo, ni las moscas te pelaban segun tu, y ahora te casas?
diablos tras 2 semanas de no estar presente
me pierdo de todo
oye...
seras uno de los personajes de mi mas nueva historia
(:
luego tendras que hacer una ficha tecnica
ehhh
bueno qe mas te digo?
simplemente esplendida
me tengo que ir
aun no esta reparada mi compu
pero te prometi que cuando pudiera, me pasaria
ase que me largo
chaooo (:

Danielov dijo...

Mmmm... parece que es imperativo que siga agregando la nota "Texto de Danielov" en el encabezado de las entradas, porque a algunas personas por aquí les causa una extrema pereza leer el pie "Publicado por..."

Demonios, y luego la gente se pregunta por qué pierdo la fe en la humanidad. Snif.

El enemigo público dijo...

Tranquilo, mi estimadísimo Danielov, recuerde que prometimos no quejarnos... a no, eso lo prometí yo, entonces sí, destrócelos.

Deje no más lo aclaro porque igual y seguimos en las mismas de no comprender la idea: YO, EL ENEMIGO PÚBLICO, O SEASE DAVID, ¡NO ME CASO! Y CLARO, SIGUEN SIN PELARME NI LAS MOSCAS

¿entendido? Es Danielov el que se casa.

Listo señor danielov, ya no se preocupe de más nada.