jueves, 22 de abril de 2010

Si yo soy "poco hombre", ¿tú eres...?

Texto de DANIELOV

Recién rememoraba con David pretéritos capítulos de nuestras andanzas sentimentales, cuando éramos más jóvenes pero no más bellos (cof cof, ay mi reuma). Recordábamos particularmente una situación que me ocurrió, en la cual notamos que una jovenzuela que me traía por la calle de la amargura (y cacheteando las banquetas) gustaba de hacerles saber a sus conocidos (y algunos hasta desconocidos) quién había andado detrás de sus huesos, como y por qué, proporcionando toda suerte de pelos y señales.

Esto vino a cuento por lo siguiente: hace cerca de un año (yo ya salía con mi ahora prometida) mi mamá fue a una boda a una remota aldea, vecina de mi aldea natal, al meritito sur de Zacatecas. En ella se encontró a un conocido al que tenía mucho de no ver, el cual preguntó por mí. Al contestarle que yo ya casi no iba para allá porque ya tenía novia, él espetó: "Aaah... oiga, y su novia no es Casiopea Narchios*?" Ella le respondió que no, diciéndole quién es mi azote, contestando él: "Ah, pues como que yo sabía que Casiopea y él andaban". ¿Que qué, que qué, que quéeeeee???

Aquí no me sorprendió tanto que él elucubrara tal conjetura, sino la fuente de sus sospechas. La cuñada de este amigo es hermana de aquella chamaca; luego entonces, ya fui dándome cuenta de dónde venían los tiros y los rumores. O sea: Casiopea (y su familia, por analogía) muy alegremente se dedicaba a platicar cómo es que yo andaba de idiota quedando bien con ella, ya no importando la fea forma en que fui bateado. Era pues, algo digno de presumirse quiénes anduvieron tras ella y que ella pudo darse el lujo de mandarlos a cosechar a un chilar.

De ahí el título de esta entrada. Si un hombre que gusta de humillar a quienes derrapaban por él y fueron sus parejas mediante evidenciarlas, qué era lo que hacían o dejaban de hacer... que fanfarronea al respecto, pa' acabar pronto; si a un hombre así se le llama "poco hombre" ("ay, cómo es capaz de andar de hablador y quemar a esa bendita muchachita, la byrjenzita nos libre"), entonces, ¿cómo se le llama a una mujer que hace lo mismo? ¿Qué adjetivo o sustantivo se imputa a una chica que se regocija y siente satisfacción al hacer saber a otros la manera en que sus pretendientes quedaban como tarados buscando su atención? ¿Eh? ¿Eh? ¡A ver, respondan a esto! ¡AAARRRGH!!!

(A Danielov le explota la cabeza, regando de relleno cremosito su escritorio y anexos)

Y luego las mujeres (esos seres tan extraños que hasta se les dedica un día del año a ellas solitas) quieren un trato equitativo. ¿Cómo se les puede conceder, si ni siquiera en estos aspectos muestran una pizca de equidad?

Tristes viejas, por eso nadie las quiere, snif.

Me voy, tengo que ir al baño. He dicho.

*Se han cambiado algunos nombres.

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UPDATE: Orita que fui al baño, noté que como que mis calzones ya están medio desgastadones (salió el verso y sin esfuerzo). Estamos hablando de unos once balazos, amén de un severo desgaste en la orilla del elástico. ¿Ya va siendo tiempo de comprar otros, o creen que todavía aguantan un rato más?

Lo dejo a su consideración. Hasta la próxima.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues estoy de acuerdo en que estés indignado por semejante situación. Pero para que te angustias.

Así como cuando vamos al volante y hacemos alguna burrada, libera el estrés de esta manera: "Tenía que ser vieja..." y tan tan.

Qué no??

Cma

Anónimo dijo...

Holas!
Uy que grueso!
No pues si esta muy mal que esta niña ande alardeando de sus desafourtunados conquistadores, que falta de consideracion, lo que paso, paso y ya quedo atras, lo que importa es el presente.
Pero ya ves que, en esta vida cosechamos lo que sembramos. Tu solo confia en la justicia divina, veras que no se le dara menos de lo que merece;)!
Saludos!
~*~*~*~

El enemigo público dijo...

Yo opino que sus calzones todavía aguantan tantito mihermano, a fin de cuentas, eso solo usted lo sabe, así que ni se me apure. Yo he agarrado la costumbre de usar tangas (y bueno, eran ropa interior desente cuando tenía menos edad...).

De lo demás, yo sí sé un adjetivo adecuado, pero ¿sabe qué? por respeto me lo guardo pa mis recochinos adentros. Y es que en este caso bien podemos aplicar la conformidad tan cotidiana en los mexicanos y preguntarnos cabizbundos y meditabajos ¿qué le vamos a hacer?

~·...Paola...·~ dijo...

Hola...
Mmm... de nuevo la última, que mal plan, pero en fin, a veces las viejas hacemos cada tarugada... lo admito (pero yo no haría nada como eso), y estas en todo tu derecho de estar indignado con eso, ja ja que cosas, no sé que más decirte, la verdad estoy en blanco.

Buen artículo, me gusta tu manera sarcástica de escrbir, bueno... me voy.
Adiós~

srx dijo...

Asì como dice Paola: a veces hacemos muchas estupideces. Tampoco harìa eso, pero lo mejor es continuar y no mirar atràs. Tal ves no olvidarlo, porque no es sencillo, pero asimilarlo y no caer de nuevo en la trampa.

Saludos a quienes escriben en este blog y a sus demàs seguidores.

fili dijo...

pero mira nadamas, no sabia que jugaban tan bajo casiopea y su familia, que mala onda, pero concuerdo con david, ¿ que le vamos acer? que disfruten de su galardon si asi lo cree, por quer usted concordadra con migo: todo se paga tarde o temprano, y usted a notado que ya lo esta pagando la casiopea.

Anónimo dijo...

¿que lo está pagando? Haber, ¡chisme!

Danielov dijo...

Ah, pues si lo está pagando yo ni enterado. Eones hace desde la última vez que vi a Casi, por lo que no sé cómo le vaya.

Aunque en realidad, poco me preocupa; tengo bastantes cosas en que ocuparme por estos días para enterarme de tales sucesos.

Y ya, mejor comenten en entradas más recientes, jejeje...